Si el Ñañañique y la bella Chulucanas
fuesen amado y amada, ¿qué cosas no le susurraría al oído nuestro cerro
ancestral? ¿Cómo correspondería a la manera tímida en que ella se ha ido
acercando a él, poco a poco en el tiempo, hasta fundirse juntos en un abrazo?
Las respuestas a estas preguntas tal vez las encuentre el lector en las páginas
de este libro, porque en él han confluido las plumas de quince hombres y
mujeres, hijos del Ñañañique y Chulucanas, quienes a manera de confidentes, tal
vez, lo saben; y ese conocimiento secreto se ha convertido en los cuentos de
esta selección.
